
Era el taller de Alfonso Zubiaga, qué gran hombre! y cuantas fotos tenía para enseñar... cuántas manos posadas sobre el respaldo de aquellas sillas, normales, sin gracia...
al final, él, de cuyo nombre no puedo acordarme, acabó siendo el protagonista de mi primer día en Majadahonda.


Mus!! (o Moose, como se escriba jeje)
ResponderEliminarme mola mucho la foto de Miriam con ese "flare" sobre el ojo
y cómo mola ese suelo del estudio de Zubiaga!
ResponderEliminargracias Santi! qué bien que alguien escriba, yo pienso que debemos darle más uso al blog, ya que lo creamos... si vamos poco a poco y cada uno subiendo cositas y comentando, al final de curso tendremos un recuerdo muy chulo! a ver si se animan los demás :)
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